• 26 May, 2022

Aumentaron recompensa a $2.000 millones por asesinos del fiscal Paraguayo.

Ofrecen $2.000 millones de pesos por los Gatilleros que llegaron en nave Acuática y mataron al fiscal de Paraguay en la Isla Barú de Cartagena. Así lo anunció el director de la Policía.

El Gobierno colombiano, a través de la Policía Nacional, aumentó a $2.000 millones de pesos la recompensa para ubicar e identificar a los autores del homicidio del fiscal paraguayo Marcelo Pecci.

"Será pagada con absoluta reserva", indicó el director de la Policía, general Jorge Luis Vargas.

La recompensa dijo es por información útil, que lleve a la captura. Sostuvo que "podría aumentar en las próximas horas, y se espera que a partir de allí y de la fotografía hecha pública esta tarde, se pueda avanzar rápidamente en la individualización de quienes perpetraron el homicidio". 

El Director General de la Policía habló de un ofrecimiento inicial de 500 millones de pesos, que "podría elevarse en cualquier momento", y en efecto sucedió luego de llamada del señor presidente de Colombia, Iván Duque, cuando terminó las declaraciones iniciales.

 

MEDIOS DE PARAGUAY HABLAN DE CONECCIÓN CRIMINAL INTERNACIONAL…

Un miembro de honor de la congregación religiosa en Paraguay fue el diputado de ese país Juan Carlos Ozorio, acusado por la Fiscalía de liderar una banda narcotraficante que opera con drogas provenientes de Colombia y Bolivia.

El año pasado, Ozorio, invocando al Parlamento (cuyas autoridades negaron tal invitación), participó junto al pastor Insfrán de un acto religioso en Colombia, invitando a los líderes “hermanos en Cristo” colombianos a visitar la nación guaraní en donde, dijeron, “se está construyendo algo grande”.

Ahora con el asesinato del fiscal Marcelo Daniel Pecci Albertini en la isla Barú, cerca de Cartagena, la justicia de Paraguay trata de tejer hipótesis que puedan concluir que el homicidio se planeó en ese país y se ejecutó en Colombia, con sicarios colombianos, en medio de una “alta colaboración criminal” entre la mafia de ambos países.

De otra parte la Fiscal General del Paraguay, Sandra Quiñónez, dijo que antes del viaje le consultó al fiscal Marcelo Pecci el motivo por el cual escogió a Colombia para su luna de miel. Le respondió que estaba atraído por la “nueva ruta del Caribe”, y que además se sentía muy seguro en el país.

Quiñonez destacó que Pecci era un fiscal comprometido con su trabajo y la nación.

“Era un hombre convencido de que se podían cambiar las cosas. No daba marcha atrás cuando comenzaba una causa”, subrayó Quiñónez.

 

Como la ‘conexión Colombia’ comenzaron a llamar medios paraguayos una posible relación de la mafia colombiana con el asesinato la mañana de este martes, en la isla de Barú, del fiscal de aquel país Marcelo Daniel Pecci Albertini, que ha causado conmoción en todo el continente.

El vínculo lo establecen por una serie de operativos antimafias dirigidos por Pecci en marzo pasado, en los que se realizaron 12 allanamientos y se decomisaron inmuebles, vehículos, avionetas, embarcaciones y múltiples bienes pertenecientes a las bandas del crimen organizado.

En esos operativos se dio a conocer el peso de un cartel dirigido por Miguel Ángel Insfrán, alias ‘Tío Rico’, presunto capo paraguayo y su hermano José Insfrán, quien se identificaba y mostraba como pastor de una iglesia evangélica.

En esa labor pastoril-religiosa José Insfrán era un asiduo visitante a Colombia, a “iglesias hermanas”, dice el diario La Nación del Paraguay citando a su vez al periódico HOY de ese mismo país.

El pastor José Insfrán construyó un súper templo en la región paraguaya de Curuguaty, cuyo costo multimillonario era motivo de comentarios en la zona.

Para trasladarse allí el “religioso” utilizaba un lujoso helicóptero, agregan los medios citados.

El templo disponía de 18 colectivos climatizados para transportar a feligreses.

Testimonios de lugareños, confirmados por la Fiscalía de Paraguay, consignan que de manera frecuente llegaban al lugar ciudadanos de Colombia que se presentaban como pastores de la iglesia.

Todos los colombianos llegaban y retornaban en avionetas propias, lo cual despertaba mucha curiosidad.

 

Mr. Balin

Periodista independiente, con el toque picante que Dios me dio.